Medicina Regenerativa · Hombro
Dr. Félix López — Cirujano Antiprótesis
La capsulitis adhesiva — popularmente conocida como hombro congelado — es una inflamación de la cápsula articular del hombro que produce dolor intenso y una pérdida progresiva de movilidad en todas las direcciones. El paciente no puede levantar el brazo, no puede girarlo, no puede dormir sobre ese lado. Gestos cotidianos como vestirse, peinarse o abrocharse el cinturón se convierten en imposibles.
Lo que hace especialmente frustrante a la capsulitis es su evolución natural: si no se trata, puede durar entre uno y tres años, pasando por tres fases — la fase de dolor intenso con inicio de rigidez, la fase de rigidez progresiva con menos dolor, y la fase de recuperación espontánea — antes de resolverse. Tres años de limitación severa que en muchos casos se pueden acortar radicalmente con el tratamiento adecuado.
La capsulitis es más frecuente en mujeres de entre 40 y 60 años, en pacientes diabéticos, y tras inmovilizaciones prolongadas del hombro. En muchos casos aparece sin causa aparente.
La cápsula articular del hombro en la capsulitis adhesiva está inflamada, engrosada y contraída — literalmente adherida sobre sí misma, reduciendo el espacio articular y bloqueando el movimiento.
La hidrodilatación ecoguiada actúa directamente sobre ese problema: bajo guía ecográfica en tiempo real, el Dr. Félix López introduce una aguja en el espacio articular glenohumeral y deposita a presión controlada un volumen de suero fisiológico con anestésico local. La presión hidráulica distiende mecánicamente la cápsula contraída, rompe las adherencias que bloquean el movimiento y restaura el espacio articular.
El efecto es inmediato y notable: muchos pacientes recuperan rango de movimiento significativo durante la misma sesión, a medida que la cápsula se distiende.
Cuando se combina con PRP en el mismo acto, el plasma rico en plaquetas actúa sobre la inflamación crónica de la cápsula articular — modulando el proceso inflamatorio que mantiene la contractura y mejorando el entorno biológico articular para facilitar la recuperación a medio plazo.
La articulación glenohumeral es profunda y de acceso anatómicamente complejo. Una hidrodilatación aplicada sin guía de imagen puede depositar el volumen fuera del espacio articular — en la bursa, en el espacio subacromial o en tejidos periarticulares — sin que la presión llegue a distender la cápsula que necesita ser tratada.
Con guía ecográfica en tiempo real, el Dr. Félix López confirma la posición exacta de la aguja dentro del espacio articular glenohumeral antes de iniciar la distensión. Esa precisión determina si el procedimiento produce el efecto esperado o no.
En fases iniciales — cuando hay dolor pero todavía hay movilidad conservada — la capsulitis responde bien al tratamiento conservador con infiltraciones ecoguiadas de corticoide o PRP y rehabilitación específica. No siempre es necesario llegar a la hidrodilatación.
La hidrodilatación está indicada cuando la limitación de movilidad es moderada o severa y no ha respondido suficientemente al tratamiento conservador:
En capsulitis muy avanzadas con contractura capsular severa que no responde a una o dos sesiones de hidrodilatación, la liberación artroscópica de la cápsula — cirugía preservadora de hombro — puede ser el siguiente paso, con resultados excelentes. La hidrodilatación y la artroscopia no son excluyentes: en muchos casos la hidrodilatación es el primer escalón y la artroscopia el segundo si la respuesta no es suficiente.
La hidrodilatación ecoguiada es ambulatoria. Sin hospitalización, sin ayunas, sin anestesia general. El procedimiento completo dura aproximadamente 30 minutos.
El paciente llega a la consulta, se realiza una exploración ecográfica previa para confirmar el estado de la cápsula, y se procede a la infiltración bajo guía ecográfica con anestésico local. No se requiere ninguna preparación previa — ni ayunas ni acompañante obligatorio.
Tras el procedimiento, es habitual una mayor sensación de tensión o molestia local durante las primeras 24-48 horas, mientras la cápsula distendida se adapta. Se recomienda fisioterapia activa inmediatamente después — en las primeras 24-48 horas — para aprovechar el aumento de movilidad conseguido y evitar que la cápsula vuelva a contraerse.
El alta es inmediata. El paciente puede conducir y hacer vida normal el mismo día.
Una o dos sesiones son suficientes en la mayoría de casos. En capsulitis de mayor evolución o más avanzadas puede ser necesaria una segunda sesión a las 4-6 semanas.
La hidrodilatación resuelve la mayoría de casos de capsulitis moderada o avanzada. Pero hay casos más refractarios donde la contractura capsular no cede con una o dos sesiones — o donde la rigidez vuelve a instaurarse a pesar del tratamiento y la fisioterapia posterior.
En esos casos, el siguiente escalón es la liberación artroscópica de la cápsula — cirugía preservadora de hombro mínimamente invasiva que permite liberar directamente las zonas de contractura bajo visión artroscópica, con resultados excelentes y recuperación en semanas.
La artroscopia en la capsulitis refractaria no es un fracaso de la hidrodilatación — es el paso siguiente en una estrategia escalonada que empieza por lo menos invasivo y llega hasta donde hace falta.
★★★★★ Fátima González — Google Reviews
«Tras dos años con una tendinitis, que se convirtió en un encapsulamiento (hombro congelado), y habiendo sido tratada por dos traumatólogos y diversas sesiones de fisio, encontré al doctor Félix López en Madrid. Un mes y medio después de su tratamiento he recuperado el 90% de la movilidad y el dolor prácticamente ha desaparecido.»
«Muy contenta con el Dr. Felix López. En mi caso, rotura parcial del supraespinoso. Me aconsejó tratamiento con PRP (tres sesiones) y en esta última hemos añadido ácido hialurónico. Resultados de momento muy satisfactorios.»
La hidrodilatación ecoguiada produce resultados más rápidos que cualquier otro tratamiento conservador para la capsulitis. Muchos pacientes notan mejoría significativa de movilidad durante la misma sesión o en las primeras 48-72 horas.
Lo que mejora en la mayoría de pacientes: recuperación del rango de movimiento en elevación, rotación externa e interna, reducción del dolor nocturno, posibilidad de dormir sobre el hombro afectado y recuperación de gestos cotidianos bloqueados.
Lo que determina el resultado final es la fisioterapia posterior — la hidrodilatación abre la ventana, la fisioterapia activa la aprovecha. Un paciente que no hace fisioterapia después del procedimiento tiene más probabilidades de que la cápsula vuelva a contraerse.
En capsulitis de larga evolución o muy avanzadas, puede ser necesaria una segunda sesión y un programa de fisioterapia más prolongado. La valoración previa y el seguimiento determinan el protocolo adecuado para cada caso.
La capsulitis no mejora sola a corto plazo. Cada mes que pasa sin tratamiento, la cápsula se contrae más y la ventana para recuperar la movilidad completa se estrecha.
Una valoración con ecografía determina el grado de contractura capsular y si la hidrodilatación es la opción adecuada para tu caso.
No. La hidrodilatación se realiza con anestesia local — no requiere sedación ni anestesia general. Puedes comer y beber con normalidad antes del procedimiento y conducir después.
En la mayoría de casos, una o dos sesiones son suficientes. La primera sesión produce la mayor parte de la mejoría. Si la respuesta es buena pero incompleta, una segunda sesión a las 4-6 semanas consolida el resultado. En casos más refractarios que no responden a la hidrodilatación, la liberación artroscópica de la cápsula produce resultados excelentes — con tiempos de recuperación muy superiores a los de la evolución natural sin tratamiento.
Se aplica anestésico local antes de la infiltración, por lo que el dolor durante el procedimiento es mínimo. Durante la distensión de la cápsula puede sentirse una sensación de presión o tensión intensa — es la cápsula siendo distendida, que es exactamente el efecto que buscamos. Las primeras 24-48 horas tras el procedimiento pueden ser algo más dolorosas que antes — es la respuesta normal de la cápsula distendida.
Depende de la aseguradora y del tipo de cobertura. La hidrodilatación ecoguiada puede estar cubierta por algunos seguros médicos. Si tienes un seguro de reembolso, es posible recuperar parte del coste según las condiciones pactadas. En ese caso, emitimos factura detallada para que puedas tramitarlo directamente con tu aseguradora.
La hidrodilatación es el primer escalón — ambulatoria, sin cirugía, con recuperación inmediata. La artroscopia preservadora es el segundo escalón cuando la hidrodilatación no es suficiente — permite liberar la cápsula directamente bajo visión artroscópica y combinar con biología en el mismo acto. En muchos casos la hidrodilatación resuelve el problema sin necesidad de llegar a la artroscopia.
Cada mes que pasa sin tratamiento, la cápsula se contrae más y la ventana para recuperar la movilidad completa se estrecha.
Una valoración con ecografía determina el grado de contractura capsular y si la hidrodilatación es la opción adecuada para tu caso.
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