El 9 de octubre, OKDiario publicó un reportaje sobre un síntoma de la menopausia del que se habla poco: el dolor articular. El Dr. Félix López Martín, director de la Unidad de Preservación Articular del Hospital Memorial Publio Cordón, explica en él por qué la caída de estrógenos no afecta solo al hueso y qué conviene hacer con las molestias que aparecen en esos años.
Ni todo es artrosis, ni todo es la edad
El Dr. López empieza por desactivar los dos atajos opuestos: ni dar por hecho que cualquier dolor en la menopausia es artrosis, ni despacharlo.
«No debemos asumir que todo dolor durante la menopausia es artrosis, pero tampoco despacharlo con un «es normal a tu edad»»
Y señala un punto ciego del discurso habitual. Cuando se habla de menopausia se piensa casi siempre en osteoporosis, cuando los cambios hormonales también influyen en el músculo, los tendones y el cartílago. Esa es la parte que explica la rigidez al levantarse o el dolor al bajar escaleras, y la que suele quedarse sin atender.
El círculo del reposo
La reacción instintiva al dolor articular es moverse menos. Es precisamente lo que empeora el cuadro.
«El reposo prolongado puede meternos en un círculo: te mueves menos, pierdes músculo y cada vez te cuesta más moverte»
Frente a eso, el trabajo de fuerza progresivo. Insiste especialmente en los glúteos, que estabilizan la pelvis: si están débiles, cambia la distribución de las cargas sobre la cadera y la rodilla. Fortalecerlos, junto al cuádriceps y el resto de la musculatura, no es un complemento del tratamiento. Forma parte de él.
La preservación articular no es un producto
La parte más útil del reportaje para quien está buscando tratamiento es donde el Dr. López corrige una confusión frecuente.
«La preservación articular no se reduce al plasma rico en plaquetas ni a un único procedimiento»
Primero hay que saber qué estructura está afectada, cómo funciona esa articulación y qué necesita esa paciente en concreto. Solo después se valoran las opciones y cómo combinarlas. Lo resume con una imagen doméstica que se entiende a la primera: es como cocinar, se trata de dar con la combinación adecuada y en su justa medida, no de usarlo todo.
En la práctica eso significa que las terapias celulares, el PRP, los biomateriales y la cirugía preservadora no son alternativas que compitan entre sí, sino piezas que se eligen y se combinan según el caso. Y añade una exigencia que conviene recordarle a cualquier profesional: todas tienen distintos grados de evidencia científica, y eso hay que explicárselo al paciente con transparencia.
El mensaje
«no se resignen a perder movilidad por estar en la menopausia»
Valorar las molestias que persisten, recuperar fuerza y estudiar las opciones disponibles. Cuanto antes se entiende el problema, mejor se puede elegir cómo cuidar esa articulación — y más lejos queda la prótesis.
¿Te han dicho que es normal a tu edad?
Si llevas meses con rigidez o dolor articular y la explicación que has recibido se queda en la edad, merece la pena una valoración. Puedes solicitar una consulta con el Dr. Félix López.
Reportaje de B. Muñoz publicado en OKDiario el 9 de octubre de 2026. Leer el reportaje completo en OKDiario →
