El 3 de septiembre, La Vanguardia publicó en su Magazine un reportaje sobre la sexalescencia: la manera en que una generación está viviendo la década de los sesenta sin darla por perdida. Para la parte médica, el periódico consultó a varios especialistas. Entre ellos, al Dr. Félix López Martín, responsable de la Unidad de Preservación Articular del Hospital Memorial Publio Cordón.
Su aportación va contra una idea muy instalada, y por eso merece recogerse entera.
Lo que no es la edad
El punto de partida del Dr. López es que hemos aprendido a atribuir a los años cosas que no les corresponden.
«Hemos dado por hecho que a partir de cierta edad era normal que dolieran las rodillas, perder movilidad, tener menos fuerza o ir dejando de hacer determinadas cosas. Y ahora sabemos que no tiene por qué ser así»
La distinción que propone es fina pero decisiva: una cosa es envejecer, que es inevitable, y otra asumir que el dolor y la pérdida de función vienen incluidos en el lote. En su consulta atiende a personas de setenta años que hacen deporte casi a diario y a pacientes bastante más jóvenes con problemas articulares serios.
«La edad del DNI importa, pero importan mucho más la actividad física, la musculatura, el peso, las lesiones previas y los hábitos»
De ahí que insista en que lo útil no es decirle a alguien que su dolor es normal a su edad, sino averiguar qué está ocurriendo. Es exactamente la diferencia entre resignarse y tratar una artrosis cuando todavía hay margen.
Lo que ha cambiado en la consulta
El Dr. López señala en el reportaje un cambio de mentalidad que se nota en cómo le hablan sus pacientes. Antes, dice, se aceptaban ciertas limitaciones con más resignación. Ahora la gente de esa edad no llega pidiendo solo que desaparezca el dolor: llega diciendo que quiere seguir jugando al pádel, seguir esquiando, correr, o poder caminar sin problemas en un viaje que tiene reservado.
Esa diferencia no es anecdótica. Un paciente que pide que le quiten el dolor acepta cualquier solución que lo quite. Un paciente que quiere seguir esquiando está pidiendo otra cosa: conservar la función. Y conservar la función es, literalmente, el objetivo de la cirugía preservadora.
Si hubiera que dar un solo consejo
El reportaje le pregunta qué recomendaría a quien cumple sesenta. La respuesta es una sola palabra.
«Tener una buena masa muscular protege las articulaciones, mejora el equilibrio y permite seguir realizando las actividades cotidianas y mantener nuestra independencia»
Y da la vuelta a la pregunta que suele hacerse la gente a esa edad. En vez de plantearse qué va a tener que dejar de hacer, propone plantearse qué hay que hacer para poder seguir haciendo lo que uno quiere durante muchos años más.
Es la misma idea que ordena toda su práctica, dicha para un lector que no ha entrado en una consulta de traumatología: la articulación que se cuida a tiempo es la que no hay que sustituir.
¿Has empezado a dejar de hacer cosas?
Si has ido reduciendo actividades por dolor articular y te han dicho que es lo normal a tu edad, merece la pena una valoración antes de aceptarlo. Puedes solicitar una consulta con el Dr. Félix López.
Reportaje de Coché Echarren publicado en La Vanguardia Magazine el 3 de septiembre de 2026. Leer el reportaje completo en La Vanguardia → (contenido para suscriptores)
