¿Cuánto llevas sin poder descansar de verdad por culpa de tus manos?

El dolor que no para ni de noche.
Las manos que ya no responden como antes.
Las herramientas más importantes que tienes — y que te están fallando.

Hay un momento en que dejas de ignorarlo.

Primero es por las noches. Te despiertas con los dedos dormidos, con un hormigueo que no sabes cómo calmar. Te levantas, sacudes las manos, vuelves a la cama. Y a la hora vuelve a empezar.

 

Al día siguiente vas cansado. Irritable. Con ese dolor de fondo que no te abandona.

 

Luego empiezas a notar que tus manos ya no hacen lo que tú quieres. Abrir un tarro se convierte en una hazaña. Estrujar una bayeta duele. Dar un apretón de manos con firmeza —ese gesto que dice quién eres sin palabras— ya no lo puedes garantizar.

 

Las manos son las herramientas más sofisticadas que tiene el ser humano. Las usas para trabajar, para construir, para acariciar, para comunicarte. Cuando empiezan a fallar, no solo duele. Te hace sentir menos capaz. Más dependiente. Más viejo de lo que eres.

 

Si reconoces esto, tus manos te están diciendo algo.
Y cuanto antes lo escuches, más puedes recuperar.

¿Estás a tiempo de recuperar la fuerza y función en tus manos?
Compruébalo en 2 minutos.

Estas tres pruebas te dan una orientación sobre el estado actual de tus manos.
Hazlas sin forzar. Si aparece dolor intenso, para.

¿Tus manos te despiertan por las noches? Comprueba en 2 minutos si todavía están a tiempo de volver a ser las de antes.

Haz el gesto de cortar una cebolla sobre una tabla. ¿Sientes dolor o rigidez en los dedos? ¿Necesitas calentar o masajear la mano antes de empezar? Repite con la otra mano.

Moja una bayeta y estrújala. ¿Duele en las manos o en la muñeca? ¿Puedes aplicar fuerza con normalidad?

Intenta abrir un tarro con tapa de rosca durante 10 segundos. Repite invirtiendo el agarre para comparar ambas manos. ¿Aparece dolor en la base del pulgar? ¿Notas pérdida de fuerza en la pinza?

Guía orientativa. No sustituye una valoración médica.

Si has sentido dolor, hormigueo o pérdida de fuerza en alguna de estas pruebas, hay desgaste. Pero eso no significa que la cirugía sea inevitable.

Significa que hay que actuar antes de que lo sea.

Esto no es para todo el mundo

Hay personas que prefieren esperar.

Que se dicen que tampoco es para tanto.

Que toman un analgésico y siguen adelante.

 

Los entiendo. Y no los juzgo.

 

Pero este proyecto no está pensado para ellos.

 

Está pensado para los que ya no están dispuestos a seguir cediendo terreno.

Para los que saben exactamente lo que han perdido desde que las manos empezaron a fallar.

Para los que tienen claro que su movilidad no es un lujo —es lo que les permite seguir siendo ellos mismos.

Esa es a la persona a quien mejor puedo ayudar.

No puedo devolverte las manos que tenías a los 20 años.

Pero puedo ayudarte a recuperar lo que perdiste en los últimos años.

Y puedo frenar lo que acabarás perdiendo en los próximos cinco si no haces nada.

Lo que dicen quienes
han recuperado sus manos
y su descanso

Juan Carlos B.: "Infiltración en ambas manos de monocitos. Duele un poco."
Maria Teresa Catalán: "2 infiltraciones de PRP y 1 de ácido hialurónico y ha mejorado mucho la rizartrosis de la mano derecha"
Maria: "3 años con una epicondilitis dolorosa. Después de 3 sesiones de PRP la mejoría ha sido absoluta. Vida normal y deporte tras 6 meses desde la última infiltración."
ADJ: "Tratamiento con monocitos para artrosis en las manos. Es cuestión de invertir en calidad de vida."

Dr. Félix López
El Cirujano Antiprótesis

Desde muy pequeño quería ser cirujano plástico.

Sin embargo, siempre fui muy deportista y las lesiones marcaron mi adolescencia y juventud. Primero un ligamento cruzado. Dos años después, el otro. Luego llegó el hombro. Con solo 24 años ya sabía lo que era vivir con dolor, pasar por rehabilitación y tener miedo a no volver a moverte igual.

Aquella experiencia me permitió conocer la Traumatología desde el otro lado, como paciente. Y cuanto más tiempo pasaba, más me daba cuenta de que aquello no era una casualidad.

Era como si el universo me estuviera enviando señales una detrás de otra. Mirando atrás, creo que aquellas lesiones me llevaron exactamente donde tenía que estar.

Por eso, cuando terminé la carrera de Medicina, entendí que mi camino no estaba en la cirugía plástica. Mi lugar estaba en la Traumatología, ayudando a otras personas a recuperar su movilidad, su calidad de vida y sus propias articulaciones.

Y cuando terminé la residencia, me encontré con demasiadas prótesis innecesarias. Demasiadas personas que podrían haber evitado llegar a ese punto.

Ahí nació la filosofía Antiprótesis.

Con un objetivo claro:

Retrasar durante (muchos) años —e incluso evitar— una prótesis cuanto sea posible.

Un especialista de primer nivel.

El Dr. Félix López junto a S.A.R. la Infanta Doña Elena y la Dra. María Cordón, fundadora de Hospital Memorial Publio Cordón, en el acto inaugural del centro en Pozuelo de Alarcón, Madrid
El Dr. Félix López junto a S.A.R. la Infanta Doña Elena y la Dra. María Cordón, CEO y fundadora de Hospital Memorial Publio Cordón, durante el acto inaugural del centro en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
El Dr. Félix López junto al cartel identificativo del Hospital Memorial Publio Cordón en Pozuelo de Alarcón, Madrid

¿No estás listo para pedir cita todavía? Lo entiendo.

Deja tu email y te cuento qué opciones reales tienen tus manos antes de que la ventana se cierre.

Un correo al día durante dos semanas. Solo la información clave para que puedas decidir con criterio qué hacer con tu lesión.

Si ya lo tienes claro

MEMORIAL PUBLIO CORDÓN

P.º de la Casa de Campo, 5, 28223 Pozuelo de Alarcón, Madrid