¿Cuánto llevas sin poder hacer esto con tu rodilla?

Bajar escaleras sin pensar. Agacharte a recoger algo del suelo. Levantarte del sofá de un salto. Hacer tu deporte favorito. Salir a caminar sin calcular cuánto aguantarás.

Hay un momento en que dejas de hacer cosas sin darte cuenta.

 

Primero evitas las escaleras cuando hay ascensor.

Luego calculas dónde sentarte para no tener que levantarte con esfuerzo.

Después dejas de salir a correr, a caminar, a jugar con tus hijos o tus nietos.

 

Estás aprendiendo a convivir con el dolor.

 

Nadie lo ha invitado, pero le das cada vez más espacio.

Y, al hacerlo, vas resignándote a dejar de vivir como tú quieres.

 

Si reconoces esto, tu rodilla te está diciendo algo.

Y cuanto antes la escuches, antes puedes volver a ser el de siempre.

Comprueba en 2 minutos
si estás a tiempo de frenar el deterioro de tu rodilla

Haz estas tres pruebas para saber si tu rodilla todavía tiene
margen de mejora con tratamiento ortobiológico.

¿Estás a tiempo de frenar el deterioro de tu rodilla? Compruébalo en 2 minutos

Ponte frente a una cajonera baja o coloca un objeto en el suelo. Haz el gesto de ponerte en cuclillas para cogerlo. ¿Hay dolor o rigidez al bajar o subir? ¿Necesitas apoyarte con las manos para levantarte?

Ponte de rodillas sobre una esterilla. Intenta levantarte hasta ponerte de pie. ¿Notas dolor marcado o bloqueo? ¿Escuchas que tus rodillas crujen? ¿Sientes el roce en la articulación al hacer el movimiento?

Baja un tramo de escaleras o una cuesta a ritmo normal. ¿Aparece dolor en la rodilla? ¿Necesitas la barandilla para apoyarte?

Guía orientativa. No sustituye una valoración médica.

Si has sentido dolor, rigidez o has necesitado apoyarte en algo
para hacer alguna de estas pruebas, tu rodilla tiene desgaste.

Pero eso no significa que la prótesis sea inevitable.
Significa que hay que actuar antes de que lo sea.

Esto no es para todo el mundo

Hay pacientes que prefieren esperar.
Que piensan que tampoco es para tanto.
Que confían en que mejorará solo.
Que están esperando el turno en la mutua o en la seguridad social.

Los entiendo. Y no los juzgo.

Pero este proyecto no está pensado para ellos.

Está pensado para los que ya no están dispuestos a seguir cediendo terreno.

Para los que saben exactamente qué han dejado de hacer desde que la rodilla empezó a fallar.

Para los que tienen claro que su movilidad no es un lujo —es lo que les permite seguir siendo ellos mismos.

Si te reconoces, eres, exactamente, a quien mejor puedo ayudar.

No puedo devolverte las rodillas que tenías a los 20 años. 

Pero puedo ayudarte a recuperar lo que perdiste tras la lesión.
Y puedo frenar lo que perderías en los próximos años si no haces nada.

Eso es lo que hace la medicina regenerativa cuando se aplica a tiempo:
No milagros. Años recuperados.

Dr. Félix López
El Cirujano Antiprótesis

Desde muy pequeño quería ser cirujano plástico.

Sin embargo, siempre fui muy deportista y las lesiones marcaron mi adolescencia y juventud. Primero un ligamento cruzado. Dos años después, el otro. Luego llegó el hombro. Con solo 24 años ya sabía lo que era vivir con dolor, pasar por rehabilitación y tener miedo a no volver a moverte igual.

Aquella experiencia me permitió conocer la Traumatología desde el otro lado, como paciente. Y cuanto más tiempo pasaba, más me daba cuenta de que aquello no era una casualidad.

Era como si el universo me estuviera enviando señales una detrás de otra. Mirando atrás, creo que aquellas lesiones me llevaron exactamente donde tenía que estar.

Por eso, cuando terminé la carrera de Medicina, entendí que mi camino no estaba en la cirugía plástica. Mi lugar estaba en la Traumatología, ayudando a otras personas a recuperar su movilidad, su calidad de vida y sus propias articulaciones.

Y cuando terminé la residencia, me encontré con demasiadas prótesis innecesarias. Demasiadas personas que podrían haber evitado llegar a ese punto.

Ahí nació la filosofía Antiprótesis.

Con un objetivo claro:

Retrasar durante (muchos) años —e incluso evitar— una prótesis cuanto sea posible.

Un especialista de primer nivel.

El Dr. Félix López junto a S.A.R. la Infanta Doña Elena y la Dra. María Cordón, fundadora de Hospital Memorial Publio Cordón, en el acto inaugural del centro en Pozuelo de Alarcón, Madrid
El Dr. Félix López junto a S.A.R. la Infanta Doña Elena y la Dra. María Cordón, CEO y fundadora de Hospital Memorial Publio Cordón, durante el acto inaugural del centro en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
El Dr. Félix López junto al cartel identificativo del Hospital Memorial Publio Cordón en Pozuelo de Alarcón, Madrid

Lo que dicen quienes
dieron el paso

Anahi Bisio Aiello: "Evitó a mi madre una operación de rodillas. Su tratamiento le quitó los dolores y pudo volver a caminar sin molestias."
María Elena Alvarez Fernandez: "Tengo desgaste del cartílago de la rodilla y el doctor me animó a probar ácido hialurónico. Pude esquiar a las tres semanas."
Javier Cruzado: "Me evitó una cirugía mayor. Fui por una segunda opinión y, donde todo el mundo recomendaba operar, me trató con infiltraciones y plasma. He conseguido practicar deporte como antes de la lesión."
JORGE: "Mi tercera intervención con el doctor. Al mes y medio de la intervención ya empezando actividad física."
Pascual Girona: "La operación de la rodilla fue complicada y quedó perfeca. Ahora empiezo a andar correctamente."

¿No estás listo para pedir cita todavía? Lo entiendo.

Deja tu email y te cuento qué opciones reales tienes para recuperar tu rodilla antes de que la ventana se cierre.

Un correo al día durante dos semanas. Solo la información clave para que puedas decidir con criterio qué hacer con tu lesión.

Si ya lo tienes claro

MEMORIAL PUBLIO CORDÓN

P.º de la Casa de Campo, 5, 28223 Pozuelo de Alarcón, Madrid